El trabajo de los pares en los tratamientos de Consumos Problemáticos de Sustancias

  • Profesores
  • Dispositivo Pavlovsky, Cursos |
  • Mirelman, Marcelo |
  • Gargiulo, Verónica |

El rol de los Pares se extiende mucho más allá de los servicios de tratamiento y recuperación de los consumos de drogas. En la actualidad, existen grupos y equipos de apoyo de pares para personas que perdieron a sus hijos, personas que fueron abusadas, personas en situación de calle, portadores del VIH, personas trans y muchas otras poblaciones con situaciones de vulnerabilidad particulares.

 

Los Pares son un componente central dentro de los equipos de tratamiento interdisciplinarios y centros de tratamiento. Los Pares también desarrollan tareas en otros ámbitos como organismos de seguridad social, en penales, con la justicia, con personas en situación de calle, en guardias de hospitales y en otros servicios y espacios.

 

Los Pares realizan tareas terapéuticas, no clínicas, y siendo parte de la interdisciplina ampliada, colaboran con facilitar la incorporación de los usuarios a un tratamiento, ayudan a que permanezcan en el mismo, y algo muy importante, los apoyan durante y después de su reinserción en su comunidad. Hay cuestiones que los pacientes se sienten más cómodos compartiendo con un par, por lo cual, los Pares como miembros del equipo ayudan aportando otra mirada e información que es complementaria y muy provechosa, junto a la que manejan los demás miembros del equipo.

 

Los familiares y allegados se han incorporado a los tratamientos en el rol de Pares para acompañar a los seres queridos de otras personas con problemas de adicciones, también fortaleciendo los tratamientos y los resultados de estos.

 

El mayor valor del Par se basa en su experiencia de vida y como ha podido sobreponerse a las dificultades que se le presentaron. Es su posición en sus comunidades como personas que no solo han superado sus adversidades, sino también como ciudadanos respetables, responsables, serviciales, sensibles, empáticos y un modelo de rol dispuesto a ayudar a otros en su recuperación lo que los califica. Incorporar a los Pares es un desafío para los equipos de salud mental, ya que, si bien los Pares reciben y requieren un nivel de capacitación indispensable, no es éste el énfasis de su fortalezas y capacidades. Su mayor herramienta es su experiencia de vida. Esta característica hace que muchas veces los Pares sean difíciles de

aceptar como un miembro más para los equipos profesionales que tienen una natural valoración superlativa de la formación académica y experiencia clínica.

 

El aporte más relevante y distintivo de los Pares es el ejemplo que ofrecen de cómo era su vida antes, que hicieron o les sucedió para que cambie, y como es su vida hoy. Algo muy importante es que los Pares facilitan que los que piden ayuda puedan transitar y hacer tolerables los sentimientos de culpa y vergüenza que los aqueja durante las primeras etapas de los tratamientos. El ejemplo, el modelo de rol, y ante todo el mensaje de que

hay esperanza y que ellos pudieron recuperarse es su mayor virtud que contagia a las personas que acompañan.

 

La relación del que pide ayuda y el par es una relación simétrica, no jerárquica como lo es con un profesional. Esto va más allá de la actitud del profesional, debido al encuadre e imaginario social de lo que es un tratamiento profesional. Muchas veces, los que sufren de adicciones han tenido varios fracasos en el sistema de tratamiento, y como se rechazan a sí mismos, son hipervigilantes a cualquier tipo de condescendencia o desinterés que le pueda manifestar quien los trata.

 

El par tiene una pasión y una vocación de ayudar a otros y conoce estos obstáculos. Lo que ha cambiado en el mundo respecto a la utilización de los Pares en equipos de tratamiento y recuperación en países como Portugal, Brasil, EE. UU., Australia, y muchos otros, es que a través de la capacitación y la práctica se han establecidos competencias que son diferentes a los roles de Acompañantes Terapéuticos y Operadores Terapéuticos. El par acompaña, escucha, transmite y comparte, a través de la escucha empática y la autorrevelación, su experiencia de manera adecuada. No dice lo que hay que hacer, no es alguien auto referenciado, no contradice ni busca el protagonismo de los tratamientos dentro del equipo, y tiene obligaciones y cuidados personales específicos dentro de su rol.

 

Distintos estudios han demostrado que la participación de los Pares en el tratamiento de la recuperación tiene resultados significativos. Algunos de estos incluyen: aumento de la autoestima y confianza, aumento del sentido de control y capacidad para los cambios, aumento de los índices de empoderamiento, aumento del sentido de esperanza, aumento del sentido de empatía y aceptación, disminución de los síntomas psicóticos, disminución de ingresos hospitalarios, aumento de apoyo e interacción social, disminución del consumo de sustancias y de la depresión (SAMHSA, Substance Abuse and Mental Health Services Administration)

Información del curso

Plan de estudios

Modalidad

Director

Tutores

Dispositivo Pavlovsky, Cursos

Dispositivo Pavlovsky, Cursos

Mirelman, Marcelo

Mirelman, Marcelo

Gargiulo, Verónica

Gargiulo, Verónica